Ocio para peques

Una guía para padres inquietos

¿Es bueno dormir con nuestros hijos?

5 comentarios

¿Cuántas veces tu hijo ha llorado en mitad de la noche y ha acabado durmiendo contigo?

bebe.durmiendo.con.mama

Seguramente todos los padres hemos vivido noches en las que nuestro hijo se despierta y para que se tranquilice le hemos dejado dormir con nosotros.

En la comunidad científica hay dos corrientes que apoyan dos posturas contrapuestas. Por un lado, están los que entienden que es mejor que el niño duerma sólo y, por otro lado, están los que apoyan la idea del co-lecho.

Un estudio sueco realizado en 1982 (Acta pediátrica escandinava) ponía de manifiesto que entre el 35 y el 40 % de los niños suecos de entre dos y seis años dormía regularmente con otro miembro de la familia. Incluso en países como Japón, en determinados casos, los niños duermen hasta los cinco años con sus padres. Sin embargo, en algunos casos, el co-lecho se debe a razones económicas que producen una falta de espacio y obligan a los niños a dormir con otros parientes.

En Estados Unidos los pediatras Ferber y Lozoff han estudiado exhaustivamente el tema del co-lecho o co-sleeping, es decir, cuando el niño duerme con alguien del entorno de su hogar (padres, hermanos, abuelos, niñera) y sus investigaciones han revelado en los años 80 y 90 que dormir con los niños no les beneficia.

El pediatra Richard Ferber, publicó en 1985 su libro Solucione los problemas de sueño de su hijo. Seguramente todos habéis escuchado hablar del método Ferber para enseñar a dormir a los niños. Esta forma de enseñar a los niños a dormir también se conoce como “dejarlos llorar”. En España, este método lo ha popularizado el Dr. Eduard Estivill con su libro Duérmete niño.

Ferber explica cómo puedes enseñar a tu bebé a que se duerma él solito cuando está física y emocionalmente preparado para ello. Generalmente, esto ocurre en algún momento entre los 4 y los 6 meses. Recomienda seguir una rutina para irse a dormir cálida y cariñosa, y luego poner a tu bebé en la cama despierto y dejarlo solo (aunque llore) durante periodos de tiempo cada vez más largos.

Los padres tienen que ir a consolar al bebé después de cada periodo de tiempo predeterminado, pero no cogerlo en brazos ni darle de comer. Esta rutina se llama “espera progresiva”.
Después de unos días a una semana de ir incrementando el tiempo gradualmente, la teoría es que la mayoría de los bebés aprenden a dormirse por sí mismos al haber descubierto que con llorar sólo consiguen que vayas a verlos brevemente.

Sin embargo, hay corrientes como la denominada “teoría del apego” acuñada por el pediatra William Sears, que sostiene los beneficios del co-lecho, entre otros aspectos de la crianza natural (parto natural, nacimiento en casa, educación en el hogar etc.). La teoría del apego parte de la base de que el apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad.

La tesis fundamental de la teoría del apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo).

Los beneficios del co-lecho se pueden resumir en los siguientes aspectos:

  • Facilita la lactancia nocturna, ya que no hay necesidad de levantarse e ir a otra habitación para dar de mamar al bebé.
  • Da tranquilidad a los padres, sobre todo en caso de padres primerizos ya que pueden comprobar fácilmente el estado del bebé y dormir tranquilos.
  • Se ha comprobado que los bebés que duermen con sus padres duermen mejor ya que duermen más y se despiertan menos, ya que si al despertarse notan la presencia de sus padres se tranquilizan.
  • Se crea un vínculo emocional con el bebé. El dormir con los padres, da a los niños confianza y seguridad.

Por lo tanto, existen opiniones contrapuestas sobre el hecho de dormir con nuestros hijos, por lo que quizás lo mejor sea seguir nuestros instintos de padres, primerizos o no, y disfrutar de nuestros hijos haciendo lo mejor para ellos.

Artículo de nuestra colaboradora 

ARANTXA

   Aránzazu Alvaro, 

   escritora 

 

https://www.linkedin.com/in/aranzazualvaro

https://aranzazualvaro.wordpress.com/

NOTA DE YAIZA CLARES

Como creadora de Ocio para Peques no puedo dejar de pronunciarme sobre este tema. Soy completamente partidaria de la teoría del Apego. Creo que cualquier padre debería leer los libros de Carlos González, en especial la trilogía Comer, Amar, Mamar. 

Si pensamos en el bienestar de nuestros hijos creo firmemente que lo mejor para ellos es el cariño de sus padres y necesitan el contacto físico y el apoyo emocional. Todos sabemos que ser padres es muy cansado y nos exige mucho desde todos los puntos de vista pero creo que el objetivo no es que nosotros estemos menos cansados sino que podamos hacer lo mejor para nuestros hijos. El que aprenden a dormirse en realidad significa que dejan de llamarnos porque saben que no iremos. Un poco de estudio superficial nos hará saber que los bebés no se despiertan para fastidiarnos sino porque aún no han aprendido a pasar de una fase del sueño a otra. Carlos González cuenta que los bebés a los que se deja llorar en realidad también se despiertan pero no lloran porque saben que no irá nadie.

Gracias Arantxa por el fantástico artículo porque das una visión muy completa de las dos teorías al respecto del tema de dormir con nuestros hijos pero como responsable de Ocio para Peques me decanto totalmente por la segunda vertiente.

¿Y vosotros? ¿Conocéis los libros de Carlos González? ¿O habéis seguido el Método Estivill? Vuestra opinión nos interesa y mucho.

Anuncios

5 pensamientos en “¿Es bueno dormir con nuestros hijos?

  1. Pues mira, yo no habia practicado el colecho porque minififi desde el principio dormía en su cunita como un lirón, pero ahora, con dos años y medio, le ha venido la época de miedos y a media noche se viene a nuestra cama. Ni siquiera me he planteado si es mejor o peor, creo que cada época implica unas cosas y nos vamos adaptando. Antes no lo hacíamos y ahora si, la crianza y las necesidades de cada momento mandan. Y cuando mañana vuelva a dormir del tirón en su cuna pues, adiós colecho. Besicos

    • Eso es!! Es cosa de irnos adaptando a las necesidades y al momento de nuestros peques. Cada edad y cada niño o niña es un mundo. Pero desde el cariño y el respeto a sus necesidades. Gracias por comentar!!

  2. Totalmente a favor del colecho. Yo también he leído los libros de Carlos González y me han ayudado mucho a la hora de tomarme la maternidad con tranquilidad buscando siempre el interés de los niños.
    Creo que muchas teorías buscan la solución más cómoda para los adultos y se olvidan de que los protagonistas son los bebés.
    Tengo 4 hijos y todos han crecido durmiendo conmigo hasta que han querido. Actualmente lo hace la peque de la casa, aunque a veces viene a visitarnos alguno de sus hermanos.

  3. Hola yo tengo un hijo de 4 añitos,lleva con nosotros en el cuarto desde que naciò,la cuna estuvo pegada a mi cama hasta que cumplió los 7 meses y decidimos que dormiría con nosotros,a día de hoy sigue durmiendo con nosotros,y cada día que pasa no quiero que se vaya de mi cama.Prefiero que lo decida él,es a nosotros quien nos debe importar el bien estar de nuestro hijo,y si nuestro hijo quiere seguir en la cama con sus papás por mi adelante.Viva el colecho !!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s